Las festividades de Nuestra Señora de Guadalupe se reanudan el 5 de diciembre, pero en menor escala

November 23, 2021

Una mujer vestida como bailarina tradicional azteca se presenta durante la procesión de Nuestra Señora de Guadalupe 2019 en Houston. El evento regresa el 5 de diciembre. (Foto por James Ramos/Herald)

HOUSTON — Al igual que los eventos en muchas Iglesias se están reanudando ya que los fieles han recibido la vacuna del COVID-19, los preparativos para las festividades de Nuestra Señora de Guadalupe están comenzando con entusiastas organizadores y danzantes Aztecas que ensayan para la celebración el 5 de diciembre.

Pero la celebración número 49 será una versión más reducida para conmemorar la aparición de la Virgen María como Nuestra Señora de Guadalupe.

La pandemia fue la causa de que el año pasado se cancelara este gran evento que reúne a miles de personas. Este año, de nuevo no habrá desfile en el centro de Houston con tambores y matachines en procesión hasta el Centro de Convenciones George R. Brown como en el pasado.

En su lugar, los fieles de las iglesias de toda la ciudad se reunirán el domingo 5 de diciembre a las 3 p.m. en el Centro Carismático Católico, 1949 Cullen Blvd., para celebrar la misa con el Reverendísimo Daniel Cardenal DiNardo y el Obispo Auxiliar Italo Dell’Oro como homilista.

Priscella Marquez, presidente de la Asociación Arquidiocesana de Nuestra Señora de Guadalupe, quien organiza este evento, dijo: “La celebración de este año será única debido a varios cambios. Primeramente, un lugar nuevo, además de contar con nuestro nuevo Obispo Auxiliar Italo Dell’Oro, CRS como concelebrante, una breve obra teatral, un programa musical después de la misa y lo mejor de todo, la oportunidad de celebrar misa juntos.”

“El año que viene, para nuestro 50 aniversario de la celebración de Nuestra Señora y su hijo Jesús, esperamos celebrar un evento mayor y mejor de nuevo en el centro de convenciones y en el centro de la ciudad para que haya más participación del público,” dijo Marquez.

Lázaro Contreras, director de la Oficina Arquidiocesana del Ministerio Hispano, dijo: “Como Patrona de las Américas … Nuestra Señora de Guadalupe es un símbolo de amor y comprensión, una presencia unificadora para todos nosotros en las Américas.”
Añadió, “Este evento les permite a las familias pasar los valores de su fe a sus miembros más jóvenes, ayudándolos a alimentar su espiritualidad. Este evento tiene un historial. Es cómo expresamos nuestra fe, y también ayuda a otros a conocer más sobre Nuestra Señora.”

Esta tradición honra la época que comenzó el 9 de diciembre de 1531 en un cerro cerca de un pueblito en las afueras de Ciudad México, en que la Virgen María, Nuestra Señora de Guadalupe, se apareció a un humilde campesino que iba camino a misa para celebrar la fiesta de la Inmaculada Concepción de María.

Su nombre en su idioma nativo, el náhuatl, era Cuauhtlatoazin (“el que habla como águila”). En español se le dio el nombre de Juan Diego, ahora un santo canonizado por el Papa San Juan Pablo II en el 2002.

Rodeada de luz y hablando su lengua nativa, el náhuatl, Nuestra Señora le dijo a Juan Diego que ella quería que le construyeran una iglesia para manifestar el amor de Jesús y escuchar las peticiones de los fieles. A solicitud de Ella, él fue a ver al Obispo Juan de Zumárraga, quien no creyó sus palabras.

Después que Juan Diego viera a la Virgen María de nuevo el 12 de diciembre, ella puso rosas en su tilma y le dijo que esto sería la señal que él debía presentarle al obispo. Cuando Juan Diego abrió su tilma para mostrarle las rosas, el obispo vio una imagen de Nuestra Señora de Guadalupe milagrosamente impresa en la tilma que aún existe.

El nombre Guadalupe es la versión en español de la palabra náhuatl Coatlaxopeuh, que significa “la que pisa la serpiente.”
La Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México, exhibe la tilma de Juan Diego, y se ha convertido en uno de los sitios católicos más visitados del mundo, solo superados por el Vaticano y la Capilla Sixtina en Roma.