Los Obispos de los Estados Unidos encuentran jóvenes adultos ‘honestos y esperanzados’ en el V Encuentro

October 23, 2018

Daniel Cardenal Dinardo conversa con jóvenes durante una cena en el V Encuentro en Grapevine Sept. 21. El cardenal se unió a otros obispos en reuniones con jóvenes. Foto de James Ramos/Herald.

GRAPEVINE — El Arzobispo de San Antonio, Gustavo García-Siller declaró, “El elemento más destacado del V Encuentro Nacional fue la participación de cientos de jóvenes adultos que nos transmitieron esperanza con su entusiasmo y valor, el testimonio de su fe y compromiso con la Iglesia”.

El 21 de septiembre, unos 750 jóvenes católicos estaban emocionadísimos cuando se sentaron a cenar con algunos de los 150 obispos que, al igual que García-Siller, asistieron al V Encuentro.

El Nuncio Apostólico de los Estados Unidos, el Arzobispo Pierre se unió a Daniel Cardenal DiNardo, presidente de la Conferencia Episcopal Católica de los Estados Unidos y al Arzobispo José Gómez de Los Ángeles, vice presidente de la Conferencia Episcopal, durante un evento con acceso solo por invitación, en que se llevaron a cabo paneles de discusión sobre los jóvenes adultos hispanos y latinos en la Iglesia. 

Guillermo Gil, un feligrés de 21 años de la Iglesia Sacred Heart en Conroe, dijo que agradecía el encuentro que había tenido con el obispo de Reno.

El obispo de Reno declaró que los jóvenes “tienen que estar presentes en la Iglesia” y que “faltaban muchos jóvenes y que se necesitaba escuchar su voz”.

Se podían escuchar varias conversaciones en cada una de las mesas; algunos preguntaban cómo se nombraban a los obispos o cómo se seleccionaban los párrocos mientras que otros querían hablar de la crisis del abuso sexual y preguntaban cómo se estaba respondiendo a ese problema.

“Fue una experiencia maravillosa dialogar con los jóvenes,” declaró el Arzobispo García-Siller. “A veces pensamos que los jóvenes son egoístas o que viven en su propio mundo, pero están al tanto. Quieren hacer algo por las próximas generaciones”.

Los jóvenes eran, por lo menos, una tercera parte de los delegados que asistieron a la conferencia.

Comentando sobre los que estaban en su mesa, el arzobispo declaró: “todos están activos y trabajando en la Iglesia, de manera que el V Encuentro les ha ayudado a articular cómo tenemos que trabajar unidos en la renovación de la Iglesia Católica no solo para ellos mismos sino también para otros, especialmente los obispos”.

Gabriela Karaszewski, quien estaba sentada al lado del Cardenal DiNardo, dijo que el cardenal quedó revitalizado en esta reunión con los jóvenes. 

En su mesa, los jóvenes compartieron sus realidades con el cardenal, incluyendo a un joven adulto que está en los Estados Unidos sin documentos, quien le expresó su gratitud al cardenal por sus esfuerzos por respaldar a los “Dreamers” que han recibido la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia. (DACA)

Karaszewski, directora de la Oficina para los Jóvenes Adultos y el Ministerio Universitario de la Arquidiócesis, dijo, “este rato con los obispos y jóvenes ha sido el momento más emocionante de todo el fin de semana. Para los jóvenes fue un privilegio sentarse a hablar con los obispos y creo que los obispos valoraron el rato que pasaron escuchándolos”.

Jessica Cruz, una joven de 26 años, feligresa de St. Paul Catholic Church en Nassau Bay, reconoció que ella nunca pensó que sería parte de algo semejante al V Encuentro.

“Como una inmigrante y beneficiaria de DACA” declaró “la experiencia [del V Encuentro] fue inolvidable,” “es parte de la historia” y “es parte de nuestras vidas”. Ella comparó los obispos a los apóstoles que siguieron a Jesús.

“Ver a gente de todo el país que están enamoradas de Dios, que enfrentan dificultades pero están dispuestas a luchar por su Iglesia, que quieren estar con los apóstoles a pesar de lo que está sucediendo ahora... Eso nos da la esperanza de que no se ha perdido todo” dijo Cruz.

También comparó a los fieles, incluyendo a los obispos a Elías, quien sufrió pruebas y encontró refugio en el ángel que vino a confortarlo. 

“Fue como si un ángel hubiera venido a alimentarnos a todos por medio de este Encuentro,” ella dijo. “Los obispos y sus palabras fueron nuestro oasis y nosotros fuimos el suyo”.

Cruz dijo que su parte favorita “fue la celebración de la Eucaristía con gentes distintas de diferentes culturas y tantos obispos, todos juntos como uno solo, como una Iglesia Universal”. “A veces es difícil imaginar esto físicamente”, dijo ella, “a pesar de que esto es algo que sucede de manera sobrenatural en cada misa”.

En su parroquia de St. Paul, dijo que el Padre Wencil Pavlovsky “de veras apoya” nuestros esfuerzos de evangelización, “pero siempre hay espacio para crecer aún más”. Desde el V Encuentro, ella dijo estar todavía más alerta a las necesidades de los demás en su parroquia y aún en su trabajo, ahora mucho más que antes. Añadió que está haciendo esfuerzos por concentrarse en apoyar “una cultura de vocaciones” en la Iglesia e, inspirada por la llamada del papa a caminar con otros, espera poder ayudar a los adolescentes a discernir su vocación.

Gil dijo que apreciaba los esfuerzos de su párroco, el Padre Philip Wilhite, y del líder del ministerio hispano, Manuel González, especialmente, por darles a él y a otros jóvenes adultos “la oportunidad de crecer”. Gil expresó que desea continuar los ministerios en su parroquia que apoyan a los hispanos de segunda y tercera generación en su comunidad, ofreciendo ayuda a los jóvenes adultos que pueden no identificarse con la cultura de sus padres porque nacieron en los Estados Unidos o por otras razones.

“Desde que asistí al V Encuentro, me di cuenta de que muchas veces nosotros, los hispanos, somos los que creamos una barrera entre la cultura americana y la latina”, dijo Daniel Becerra un joven de 25 años que asiste a la parroquia Prince of Peace en Houston. “Empecé a tener más cuidado en mis relaciones con los americanos y lo que podía hacer para servir de puente entre las dos culturas. Porque nosotros los jóvenes somos el puente en la iglesia de Estados Unidos para unirnos más como una sola Iglesia católica”. 

Gil dijo que después reunirse en la arquidiócesis con otros jóvenes, como Cruz y Becerra, durante el proceso de preparación para el Encuentro, al igual que el asistir al V Encuentro, comprende que “tenemos cada vez más voz en nuestra arquidiócesis”.

El Arzobispo García-Siller ora porque él y sus hermanos obispos continúen escuchando esa voz y “acojamos su energía, sus dones y talentos para el servicio de toda la Iglesia”.