Las familias de fe celebran la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe

December 25, 2018

Los matachines bailan durante la celebración Nuestra Virgen de Guadalupe de la Arquidiócesis en el centro de Houston el 9 de diciembre. Más de 1,500 personas asistieron a la misa en el Centro de Convenciones George R. Brown. Foto de James Ramos/Herald.

HOUSTON — Aun cuando la atención se centra en la imagen piadosa de Nuestra Señora de Guadalupe, ella nos guía a Jesús, dijeron docenas de devotos de la Patrona de las Américas que celebraban su fiesta el 12 de diciembre.

Cientos de bailarines vestidos en vistosos trajes aztecas y matachines danzaron por las calles del centro de Houston el 9 de diciembre en procesión desde la cancillería hasta el Centro de Convenciones George R. Brown, dando inicio a las celebraciones en toda la arquidiócesis en un día frío en que las temperaturas se mantuvieron alrededor de los 40 grados.

El evento culminó cuando más de 1,500 asistieron a una misa presidida por el Cardenal Daniel DiNardo en el centro de convenciones. Posteriormente los tambores de nuevo estallaron cuando los grupos de bailarines que habían practicado durante horas de ensayo dedicaron su coreografía a Nuestra Virgen de Guadalupe.

El Padre Italo Dell’Oro, CRS, vicario del clero y director del secretariado de Formación del Clero y Servicios de Capellanes para la Arquidiócesis, dio la homilía en español para la multitud predominantemente hispana que llenaba el centro de convenciones.

“Nuestra Señora de Guadalupe es la patrona de todas las Américas — Norte, Sur y Centro América” dijo el Padre Italo a los fieles.

Citando al representante del Vaticano Guzmán Carriquiry Lecour, el Padre Italo dijo, “Ella vela por todos nosotros, especialmente los inmigrantes. La inmigración lleva mucho tiempo en debate, y el alma de este país está en juego”.


FOTOS: VIVA! CELEBRANDO LA VIRGEN MARIA


Terminó su homilía con el tradicional grito de “¡Viva la Virgen de Guadalupe! al que el pueblo respondió “¡Viva!” y luego añadió, “Viva Cristo Rey! y la multitud repitió “¡Viva!”

Lázaro Contreras, director de la Oficina del Ministerio Hispano para la Arquidiócesis de Galveston-Houston dijo, “Es un día especial en que nos reunimos para honrar a nuestra Santísima Madre, Nuestra Señora de Guadalupe y dar gracias por las bendiciones que hemos recibido.

La Asociación Guadalupana Arquidiocesana ha patrocinado la procesión en el centro muchos de los 46 años de su existencia en esta arquidiócesis, dijo la Presidente de la asociación Pricella Márquez.
“Es una celebración magnífica en que las personas de todas las edades muestran su devoción a Nuestra Señora de Guadalupe” dijo Márquez.

La celebración en las distintas iglesias continuó por toda la arquidiócesis, desde las misas a la medianoche del 11 de diciembre a “Las Mañanitas”, a las 5 de la mañana. Esa canción tradicional para darle una serenata por su cumpleaños al amanecer del 12 de diciembre hace referencia al Rey David. Ese día puede considerarse un maratón de novenas y otras oraciones, dijeron las familias.

La iglesia que lleva su nombre, Our Lady of Guadalupe Catholic Church en la calle Navigation estaba llena hasta el tope con los miembros de la parroquia y visitantes que llegaron desde tan lejos como Galena Park y Conroe. Llegaron de todas partes a dejar rosas en el mosaico cubierto de estrellas detrás del altar. También miraban con reverencia a su estatua de tamaño natural con San Juan Diego arrodillado ante ella, aunque los niños estaban más fascinados por la cascada de agua sobre las rocas.

Entre esas familias estaba, Rocío Cortés quien trajo a su hijita Leilani para tomarle fotos frente a la estatua. “Nuestra Señora es muy importante para nosotros porque nuestros padres y abuelos la amaban. Ella es parte de nuestra fe y de nuestra cultura” dijo Cortés.

Los miembros de la parroquia trabajaron antes de la celebración para decorar la iglesia con guirnaldas y flores y dijeron estar felices de dedicarle su tiempo a la Virgen. María Castro dijo, “Para mí es muy importante honrar a la Virgen y enseñarles a mis hijos a continuar la tradición”.
El diácono Juan Carlos Castañeda dijo: “Las oraciones y novenas y la adoración continúan. Ella es el corazón de esta parroquia, nos guía a Jesús”.

De igual forma, el Papa Francisco animó a los fieles a hacer que el servicio fuera el foco de su fe mientras él veneraba a la patrona de las Américas. Durante una misa especial para la Virgen en la Basílica de San Pedro, el 12 de diciembre, el Papa Francisco dijo que no son necesarios las palabras y los programas muy elaborados para difundir la fe. Al contrario, dijo, la gente debe acompañar a los demás, especialmente a los marginados, y apoyarse los unos a los otros.

Por medio de su imagen, María “entra en las casas, en una celda de la prisión, en una habitación en el hospital, en un asilo, en una escuela, en una clínica de rehabilitación para decirnos: “¿No estoy aquí yo, que soy tu madre?” continuó en español.

Se espera que el Papa Francisco le dé realce a la Virgen de Guadalupe durante su visita a Panamá en enero por el Día Mundial de la Juventud.

Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de las Américas y de los niños por nacer, se le apareció a San Juan Diego en el cerro del Tepeyac en la Ciudad de México en 1531 durante una época de conflicto entre los españoles y los indígenas.

María tomó la apariencia de una indígena embarazada, llevaba vestimenta al estilo indígena y le habló a Juan Diego en su lengua nativa Náhuatl.

Ella le dijo a Juan Diego que le pidiera al obispo construir un templo en el lugar de la aparición, y dijo que quería un lugar en que le pudiera mostrar al pueblo la compasión de su Hijo. Aunque fue rechazado inicialmente por el obispo, Juan Diego regresó al sitio para pedirle a Nuestra Señora una señal para probar que su mensaje era auténtico.

Ella le dio instrucciones de recoger las rosas como las que crecen en Castilla que encontró floreciendo en el cerro, a pesar de que era invierno, y se las presentara al obispo español. Juan Diego llenó su tilma con las flores. Cuando se presentó ante el obispo, encontró que la imagen de Nuestra Señora había quedado milagrosamente impresa en su tilma.

Casi 500 años después, la tilma de Juan Diego con la imagen milagrosa se conserva en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en Ciudad México y la visitan millones de peregrinos todos los años.