A Shepherd's Message - Nov. 14, 2017

November 14, 2017

I am in the midst of preparations for the November Meeting of the United States Conference of Catholic Bishops in Baltimore, Maryland. As president I am charged to chair the meetings. Pray that this assembly will be fruitful. Because of the meeting, my article this time will be short with a few notices and observations.

November is the month of the faithful departed, a time to pray for our deceased loved ones and for all the dead. It is a great practice to visit the cemeteries, and there remember members of our families who have died.

Many parishes have Books of Remembrance where parishioners can inscribe names for prayer throughout the month. Our faith teaches us of the meaning of Purgatory which is a “state” of purification from the temporal effects of sins forgiven; it is a state and condition of mercy, a final preparation for many before the full participation in the blessings of heaven. Let us make it a point this month to remember all our beloved deceased even as they pray for us.

Bishop Sheltz and I regularly visit our prisons for celebrating the Sacrament of Confirmation. Two weeks ago I celebrated at one of the prisons in Rosharon. Six men were confirmed and the community there received the Sacraments with great joy. A prisoner can feel very isolated and forgotten while serving his sentence. But there is no imprisoning of the Word of God and the Sacraments. I found the occasion very beautiful and I want to thank the men there, the catechists (some of them inmates), the Permanent Deacons and volunteers who come every week and the prison administration for welcoming me and allowing this ministry to blossom.

In addition, a few days ago I visited and celebrated Mass at one of our Juvenile Detention Centers; it is a yearly event called “Saintly Saturday,” coordinated by Office of Special Youth Services of the Archdiocese of Galveston-Houston.  I want to express my thanks to all who make this possible each year and to the young men who come to this catechetical and spiritual event for an entire Saturday. Please pray for these young people; they have stumbled but they are getting up again and need our prayers and help.

This is a growing Archdiocese. On Oct. 30 I was able to dedicate our 28th new Church building since 2006. It is a newer parish, St. Angela Merici in Sienna Plantation; the parish had already built a multiple-use building and now has been able to construct a very beautiful Church. The dedication was delayed by Hurricane Harvey and even by a brief tornado that touched down during Harvey. The people have been hit by flooding, but the resilience and faith of this parish is impressive. My congratulations to Father John Cahoon and Father Joy Thomas and all the parishioners. Extended coverage and photos of the dedication will be featured in the Nov. 28 issue.

I finally ask all the faithful to pray for our retired priests and religious. They have labored long years in the Lord’s vineyard and continue their ministry by prayer and a silent witness of joy. Please write a note to them if you remember them from the time they served in your parish or ministry. As is true with so many of our elders, they can sense they are forgotten. But they are very important and a card or note from any of us is a cheerful day for these men and women of wisdom and grace.


 

Estoy en medio de los preparativos para la reunión de noviembre de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos en Baltimore, Maryland.   Como presidente, tengo la responsabilidad de dirigir las reuniones.  Oren para que esta asamblea sea fructífera.  Debido a la reunión, mi artículo esta vez será breve con algunos avisos y observaciones.

Noviembre es el mes de los fieles difuntos, un tiempo para orar por nuestros seres queridos fallecidos y por todos los difuntos.  Es una muy buena práctica visitar los cementerios, y recordar a los miembros de nuestras familias que han muerto.

Muchas parroquias tienen libros conmemorativos donde los feligreses pueden inscribir los nombres de sus difuntos para orar por ellos durante todo el mes.  Nuestra fe nos enseña el significado del Purgatorio, que es un "estado" de purificación de los efectos temporales de los pecados perdonados; es un estado y condición de misericordia, una preparación final para muchos antes de la participación plena de las bendiciones del Cielo.  Permitámonos recordar este mes a todos nuestros amados difuntos, incluso cuando ellos rezan por nosotros.

El Obispo Sheltz y yo visitamos regularmente nuestras cárceles para celebrar el Sacramento de la Confirmación.  Hace dos semanas celebré en una de las prisiones de Rosharon.  Seis hombres fueron confirmados y la comunidad allí recibió los Sacramentos con gran alegría.  Un prisionero puede sentirse muy aislado y olvidado mientras cumple su sentencia.  Pero no hay encarcelamiento de la Palabra de Dios y los Sacramentos.  La ocasión fue muy bonita y quiero agradecer a los hombres que están ahí, a los catequistas (algunos de ellos internos), a los Diáconos Permanentes y voluntarios que vienen todas las semanas y a la administración de la prisión por darme la bienvenida y permitir que florezca este ministerio.

Además, hace unos días visité y celebré Misa en uno de nuestros centros de detención juvenil; es un evento anual llamado "Saintly Saturday" (“Sábado Santificado”) coordinado por la Oficina de Servicios Juveniles Especiales de la Arquidiócesis de Galveston-Houston.  Quiero expresar mi agradecimiento a todos los que hacen esto posible cada año y a los jóvenes que vienen a este evento catequético y espiritual durante todo un sábado.  Por favor oren por estos jóvenes; han tropezado, pero se están levantando nuevamente y necesitan nuestras oraciones y ayuda.

Esta es una Arquidiócesis en crecimiento.  El 30 de octubre pude consagrar nuestra 28º iglesia nueva desde el 2006.  Es una parroquia más nueva, St. Angela Merici en Sienna Plantation; la parroquia ya había construido un edificio de uso múltiple y ahora ha sido capaz de construir una Iglesia muy hermosa.  Su consagración fue retrasada por el Huracán Harvey e incluso por un breve tornado que aterrizó durante Harvey.  La gente ha sido afectada por las inundaciones, pero la capacidad de recuperación y la fe de esta parroquia son impresionantes.  Mis felicitaciones al Padre John Cahoon y al Padre Joy Thomas y a todos los feligreses.  La amplia cobertura y fotos de la consagración se presentarán en la edición del 28 de noviembre del Heraldo Católico.

Finalmente, pido a todos los fieles que oren por nuestros sacerdotes y religiosos jubilados.  Han trabajado largos años en la viña del Señor y continúan su ministerio por medio de la oración y un testimonio de gozo en silencio.  Por favor, escríbale una nota si los recuerda desde el tiempo en que sirvieron en su parroquia o ministerio.  Como tantos de nuestros mayores, es muy cierto que pueden sentirse olvidados.  Pero ellos son muy importantes y una carta o nota de cualquiera de nosotros les alegrará el día alegre a estos hombres y mujeres de sabiduría y gracia.